Práctica 7: Ludoterapia II.
Introducirme en las dinámicas habituales de la ludoterapia, la risoterapia y la teatroterapia, comprendiendo cómo el juego, el humor y la expresión grupal pueden utilizarse como herramientas terapéuticas para favorecer el bienestar emocional, la autoestima, la comunicación y las relaciones interpersonales.
Actividades y dinámicas llevadas a cabo.
Durante esta sesión realizamos diferentes dinámicas centradas en el autoconocimiento, la comunicación, la expresión emocional y la cohesión grupal.
Comenzamos con el termómetro de la felicidad, una actividad en la que cada participante debía valorar del 1 al 10 cómo de feliz se sentía en ese momento. Posteriormente compartimos nuestras puntuaciones con el grupo.
A continuación realizamos una dinámica de comunicación en la que debíamos responder a diferentes preguntas cotidianas utilizando únicamente una vocal determinada. Algunas de las preguntas estaban relacionadas con lo que habíamos desayunado, cenado o los planes que teníamos para el día.
Más tarde llevamos a cabo una actividad de autoconocimiento en la que debíamos definir con una sola palabra aquello que más nos gustaba de nosotros mismos y, posteriormente, aquello que menos nos gustaba.
También participamos en el juego Vicky, Bonnie y Ambulance, una dinámica grupal de atención y rapidez donde cada personaje tenía unos movimientos y sonidos concretos que debían realizarse correctamente para pasar el turno a otro compañero.
Otra de las actividades fue Televisión, en la que nos dividimos en dos grupos. Mientras un grupo actuaba representando programas de televisión, series o informativos, el otro grupo observaba y trataba de identificar lo que estaba representando.
Posteriormente realizamos la actividad ¿Qué te hace feliz?, donde trabajamos por parejas. Cada persona entrevistaba a su compañero acerca de aquellas cosas que le hacían feliz, anotando sus respuestas. Después intercambiábamos los roles y, al finalizar, escribíamos una pequeña dedicatoria personalizada basada en lo que habíamos aprendido de la otra persona.
La sesión terminó con una meditación guiada, que permitió finalizar las actividades desde un estado de relajación y reflexión personal.
Mi experiencia personal.
Esta práctica me permitió reflexionar sobre la importancia del juego y del humor cómo herramientas para conectar con los demás y con uno mismo. Muchas veces asociamos el juego únicamente a la infancia, pero durante esta sesión pude comprobar cómo también puede utilizarse para trabajar emociones, autoestima y habilidades sociales en personas adultas.
El termómetro de la felicidad me ayudó a tomar conciencia de mi estado emocional en ese momento y a observar cómo una misma pregunta puede generar respuestas muy diferentes según la experiencia de cada persona.
La actividad de comunicación utilizando únicamente vocales me pareció especialmente divertida y me hizo reflexionar sobre la importancia de adaptar nuestros canales de comunicación cuando existen dificultades para expresarse de forma convencional.
La dinámica sobre aquello que más y menos nos gusta de nosotros mismos favoreció la introspección y el autoconocimiento. Me permitió reflexionar sobre mis fortalezas y también sobre aquellos aspectos personales que me gustaría mejorar.
La actividad que más me aportó fue ¿Qué te hace feliz?. Escuchar a otra persona hablar sobre aquello que le genera bienestar y recibir después una dedicatoria basada en esa conversación creó un espacio de escucha, empatía y conexión muy bonito. Me hizo darme cuenta de que muchas veces no dedicamos suficiente tiempo a reflexionar sobre las cosas sencillas que nos aportan felicidad.
Además, considero que muchas de las actividades realizadas durante esta práctica tienen una aplicación directa en mi trabajo como terapeuta ocupacional. De hecho, algunas dinámicas similares ya las utilizo en intervenciones grupales para trabajar habilidades sociales, autoestima, expresión emocional y cohesión de grupo. Esta sesión me ha permitido ampliar mi repertorio de recursos y obtener nuevas ideas para futuras intervenciones.

Propuestas de otras actividades de ludoterapia
El dado de las emociones
Se utiliza un dado cuyas caras representan diferentes emociones. Cada participante lanza el dado y debe explicar una situación en la que haya experimentado la emoción obtenida.
Esta actividad favorece el reconocimiento emocional, la expresión de sentimientos y la empatía.
El collage de las emociones.
Cada participante recibe revistas, periódicos, imágenes o materiales para recortar y debe crear un collage que represente cómo se siente en ese momento o alguna emoción concreta. Posteriormente puede compartir con el grupo el significado de su creación.
Esta actividad favorece la expresión emocional, la creatividad y el autoconocimiento. Además, permite expresar sentimientos de forma no verbal, por lo que resulta especialmente útil con personas que tienen dificultades para comunicar emociones mediante palabras.
El buzón positivo
Cada participante escribe mensajes positivos o cualidades que observa en sus compañeros y los deposita en un buzón común. Al finalizar la sesión cada persona recibe sus mensajes.
Esta actividad permite trabajar la autoestima, el reconocimiento positivo y la cohesión grupal.
Más información:
https://www.orientacionandujar.es