Práctica 8: Ludoterapia III
En esta octava práctica de Arteterapia, nos adentramos en la ludoterapia para explorar la expresión emocional y el autoconocimiento. Descubre cómo una simple manta puede convertirse en un lienzo para nuestras historias más profundas y significativas.
Objetivo de la práctica: Ludoterapia III
Esta sesión de ludoterapia tuvo como objetivo introducirme en dinámicas orientadas a la expresión emocional, el autoconocimiento y la construcción de vínculos. A través del intercambio de experiencias personales y recuerdos significativos, buscamos conectar con nuestras emociones y las de los demás.
La actividad: El manto de las emociones
La actividad central de esta práctica fue "La manta de las emociones". Cada participante debía traer fotografías, objetos o recuerdos con un significado especial, tanto positivo como negativo. Todos los elementos se colocaron sobre una manta, y de forma voluntaria, cada persona fue compartiendo con el grupo la historia y las emociones asociadas a los objetos que había elegido.
En mi caso, llevé fotografías de mi viaje a París, donde me pidieron matrimonio. Aunque es uno de los momentos más felices de mi vida, también lo recuerdo como una experiencia agridulce, ya que mi pareja estaba atravesando una depresión en ese momento. Por ello, ese recuerdo está asociado tanto a emociones positivas como a sentimientos de preocupación e incertidumbre. También llevé los collares de mis perras y varias fotografías con ellas, ya que forman una parte muy importante de mi vida y representan compañía, cariño y apoyo incondicional.

Experiencia personal y reflexiones
Esta actividad me permitió reflexionar sobre la importancia que tienen los recuerdos y los objetos significativos en la construcción de nuestra identidad. Me di cuenta de que muchos momentos importantes de nuestra vida no están asociados únicamente a emociones positivas o negativas, sino que suelen estar acompañados de sentimientos complejos y contradictorios. Compartir mis recuerdos con el grupo me ayudó a analizar experiencias que normalmente no suelo verbalizar y a comprender mejor el significado que tienen para mí determinadas vivencias. También disfruté escuchando las historias de mis compañeros, ya que me permitió conocer aspectos de sus vidas que desconocía y generar una conexión más profunda con ellos.
Como terapeuta ocupacional, esta actividad me ha resultado especialmente interesante porque demuestra el enorme valor que tienen los objetos significativos como herramienta de intervención. A través de ellos es posible trabajar la memoria autobiográfica, la expresión emocional y la comunicación, elementos clave en el proceso terapéutico.
Otras propuestas de actividades de ludoterapia
Mi línea de vida
Los participantes representan mediante dibujos, fotografías o palabras aquellos momentos más importantes de su vida, señalando acontecimientos significativos, logros, dificultades y experiencias que les hayan marcado. Esta actividad favorece la reflexión personal, el autoconocimiento y la construcción de la identidad.
La caja de los recuerdos
Cada participante lleva una caja con varios objetos significativos y comparte con el grupo las historias asociadas a ellos. Esta dinámica permite trabajar la memoria autobiográfica, la comunicación y la expresión emocional.
El árbol de mis fortalezas
Los participantes dibujan un árbol en el que las raíces representan sus valores, el tronco sus capacidades y las ramas sus metas y sueños. Posteriormente pueden compartirlo con el grupo. Esta actividad favorece la autoestima, el autoconocimiento y la identificación de recursos personales que pueden ayudar a afrontar dificultades.